DA UN PASO HACIA LA PRÁCTICA DEL YOGA

Da un paso hacia la práctica del yoga

El yoga está considerado una de las ciencias más antiguas de la humanidad. Sin embargo, resulta innovador y moderno porque los ejercicios que propone respetan el ritmo de vida, del ser humano actual.

“No importa si se es joven o viejo, ni siquiera si se está enfermo o débil. Todo el mundo puede comenzar o practicar el yoga”.

 Hata-yoga. Pradipika 1,64.

Yoga significa “tomar las riendas”. Los inicios del Yoga, hace mil años, comenzaron como ritual mágico. Faquires y ascetas hacían prácticas extremas para llegar antes a los dioses. Una corriente contraria fue creciendo, el sacrificio exterior se sustituyó por el interior y el ascetismo dio lugar a la meditación filosófica de la relación del yo humano y el yo cósmico.

Durante el siglo VIII d.C se fundó el Hata-yoga por los Natha-yoguis, los cuales formaron parte de una vertiente del hinduismo. Según ellos, el Dios Shiva puso a disposición del ser humano este método para llevarlo al nacimiento de su ser; reunieron una serie de asanas (posturas) en una tabla con objetivos purificadores a través de técnicas de concentración, respiración, y ejercicios con la voz. Finalmente todo ello se fue perfeccionando a lo largo de los siglos.

El Yoga quedó en el olvido entre el siglo XVI y XIX y resurgió durante el siglo XX durante el proceso de la colonización inglesa. Los indios tomaron conciencia de su cultura y su sabiduría. Libros y textos se rescataron y comenzaron las investigaciones científicas sobre sus efectos, así como su difusión de su cultura llegando a occidente.

Durante el congreso internacional de las religiones en Chicago (1893), Swami Vivakanda,  fue embajador del hinduismo y despertó la curiosidad de los norteamericanos. En Europa se introdujo 1930 con Patañjali y en los 60 tuvo su auge y se divulgaron sus publicaciones.

El Yoga durante sus cuatro milenios ha sufrido muchas variaciones, pero no perdió su esencia. Siempre está vivo y nos ofrece respuestas y consejos ya comprobados.

“Cuando el pensamiento descansa en nuestro interior, supera nuestra avidez y los deseos ya no molestan, entonces se habrá alcanzado la meta de Hatayoga”. Bhagavadgita-6,18.

 

 

 

 

 

 

 

ROSA FLORES MONTALBAN (Técnico OKMAS