¿AÚN NO CONOCES A NUESTRA NUTRICIONISTA?

Nuestra nutricionista Natalia Borrero

1. Nombre y apellido:

Natalia Borrero.

2. Titulaciones:

 

 

Graduada en Nutrición Humana y Dietética (Universidad Pablo de Olavide, 2016).

Master en Nutrición Deportiva (Alto Rendimiento, 2017).

Curso en Prevención en la obesidad infantil en Andalucía (Escuela de Salud Pública Andaluza, 2015).

 

3. Experiencia

Prácticas curriculares en el Centro Integral La Báscula (Nisa Aljarafe, Sevilla, 2015)

Prácticas curriculares en la Unidad de Nutrición del Hospital Universitario Virgen Macarena (Sevilla, 2016).

Asesoramiento nutricional en consulta (desde 2016 hasta la actualidad)

Jornadas para la Prevención de Obesidad Infantil en niños de educación primaria, por parte del Ayuntamiento de la Rinconada (2017).

 

4. ¿Por qué decidistes dedicarte a esta profesión?

A partir de los 7 años, fui cogiendo peso poco a poco, fruto del sedentarismo y la mala alimentación: no realizaba ningún tipo de actividad física y me encantaba comer. Para que os hagáis una idea, en mi comunión con 9 años, pesaba lo que más o menos peso actualmente. Siempre fui esa “niña gordita” con la que sus compañeros se metían en clase y a la que le costaba encontrar ropa para su edad. Con 13 años, llegué a los 73 kg, rozando la obesidad. Mi vida estaba marcada por la baja autoestima y los complejos. En ese momento, decidí que esa situación debía acabar, por lo que me apunté al gimnasio empezando a dar clases de spinning y limitando algunos alimentos a la hora de comer. En unos 6 meses, perdí unos 23 kg y mi vida cambió por completo. Fue entonces, cuando apareció mi interés por la alimentación y el mundo de la nutrición. Cuando entré en mi año de selectividad, tenía claro que quería hacer de algo que me encantaba, mi profesión.

5. Algo que te defina como nutricionista

Por decir algo, el perfeccionismo, el orden y la planificación, el conseguir algo cuando te lo propones, la responsabilidad, y la creatividad en algunos aspectos.

6. Mejor experiencia profesional

Mis prácticas en el centro integral “La Báscula” fueron muy reconfortantes, ya que se trabaja cambiando los hábitos de alimentación enseñando a comer, y encuentras personas a las que les está “cambiando la vida” gracias a la pérdida de peso. De alguna forma, me vi reflejada en ellas. Por otro lado, las charlas en los colegios sobre alimentación, ya que el hecho de trabajar con niños siempre es gratificante y disfrutas con su ingenuidad.

7. Un objetivo profesional

Creo que es un objetivo que tenemos actualmente todos los dietistas-nutricionistas, y por lo que estamos en plena lucha, que es transmitir a la población un hábito de alimentación saludable, luchar contra esas tasas de sobrepeso y obesidad que van en continuo aumento, y con una industria alimentaria que nos toma el pelo a diario. En definitiva, que se reconozca la importancia que tiene la nutrición en nuestra salud, y que se valore nuestro trabajo como un profesional sanitario más.

 8. Que te hace diferente al resto.

Nunca me ha gustado valorarme a mí misma como profesional, sobretodo en un mundo en el que nunca dejas de aprender y actualizarte. Si tuviera que decir algo, es que algún día fui esa persona que llega a consulta y se sienta enfrente mía “pidiendo ayuda”, y que sé de qué hablo cuando digo que “Si se puede”. Por otro lado, me gusta transmitir la facilidad de llevar una alimentación saludable y dar mil posibilidades para que las excusas se queden en la puerta de la consulta, haciendo ver que no se trata de “estar a dieta”, sino de llevar un estilo de vida saludable, en el que por supuesto, la alimentación y el deporte van de la mano.

9. Una recomendación para vivir en un estado de salud mental y físico pleno.

Solo se vive una vez y tu cuerpo es el único lugar en el que vives toda tu vida. ¿Hay algo más importante que eso? ¿Algo más importante que tener salud para vivir plenamente tu vida?

Dice un refrán que “Cuando la alimentación es mala, la medicina no funciona, y cuando la alimentación es buena, la medicina no es necesaria”. Somos seres humanos y por ello tenemos la capacidad de poder elegir qué comemos, y saber hacer bien nuestra elección es fundamental para nuestra salud. No se trata de restricciones ni de prohibir nada, sino de saber qué, cuando y cuanto. No es estar a dieta, es un estilo de vida.