Sedentarismo físico y sus consecuencias

“Lo que se utiliza se desarrolla, lo que no se utiliza se atrofia”.

Hipócrates

En esta ocasión queremos hablar sobre el sedentarismo físico, pues muchos especialistas en medicina lo están catalogando junto con el tabaco como uno de los grandes causantes de enfermedades y del aumento de la morbimortalidad entre poblaciones en general. Diversas investigaciones han concluido que el sedentarismo físico también cambia la forma de ciertas neuronas, afectando también al cerebro.

El sedentarismo disminuye la capacidad de adaptación a cualquier actividad física, iniciando un círculo vicioso al que nos adaptamos muy rápidamente.

 

 

Comenzaremos con la definición:

El sedentarismo físico es la carencia de actividad física en la vida cotidiana de una persona, es más común en las ciudades, donde la tecnología está orientada a evitar los grandes esfuerzos físicos, por ejemplo estar muchas horas al día viendo televisión o sentado frente a un ordenador son una muestra de sedentarismo, que fomenta la obesidad, debilita los huesos y músculos y por tanto aumenta el riesgo de las enfermedades cardíacas; sentarnos horas y horas con el móvil, la tablet y el portátil también es una forma de sedentarismo físico. Esto no sólo se aplica a personas con tendencia a ganar peso, las personas de peso normal también están expuestas al sedentarismo al igual que a riesgo de padecer enfermedades que van de la mano con él, esto hablaremos más adelante.

Aclararemos algunos términos:

  • Ejercicio físico: es una actividad planificada, estructurada y repetitiva que tiene como objetivo mejorar o mantener los componentes de la forma física.
  • Deporte: es cuando el ejercicio esta reglado y competitivo.

De la mano del sedentarismo físico está en muchos casos la obesidad, que se ha convertido en una situación preocupante en países industrializados.

Muchos piensan que reduciendo el volumen de alimentos o que comenzar dietas sin realizar ninguna actividad física ayuda a eliminar grasa depositada, y es completamente falso “iniciar una dieta sin una actividad física complementaria está condenada al fracaso”

El sedentarismo físico puede prevenirse educando a los niños tempranamente sobre la importancia de una alimentación equilibrada y motivándolos a realizar alguna rutina física de manera regular. Un niño que no presta importancia a las actividades físicas rutinarias será un adulto propenso a la obesidad y esta es precursora de males cardiovasculares y metabólicos como la hipertensión, diabetes,  hipercolesterolemia, deterioro de las articulaciones y las protesis dentales… por mencionar algunas.

De esta forma tanto los padres como instituciones del estado deben velar por fomentar buenos hábitos por el bien de la salud a través de la alimentación equilibrada y realizando actividades físicas o practicar algún deporte pues el prevenir el sedentarismo físico reduce drásticamente el riesgo de padecer enfermedades como las mencionadas.

En cuanto a los adultos, unas sencillas modificaciones en la rutina diaria pueden representar grandes cambios que ayudaran a moverte más, mejorar la salud y lo más importante, prevenir

A continuación detallamos algunos ejemplos de actividad física de bajo impacto:

  • Ir andando unos metros
  • Bajarse unas paradas antes y caminar
  • Ir a hacer la compra a un lugar más lejano
  • Pasear con la rapidez que se pueda
  • Bajar  las escaleras en vez de coger el ascensor unifamiliar
  • Aprovechar el descanso del almuerzo para caminar entre 10 y 20 minutos
  • Mantenerse activo en casa (lavar el automóvil, aspirar, cultivar el huerto…)

Lo ideal es hacer ejercicio durante 30 minutos cada día, 5 días por semana o 45 a 60 minutos, y al menos 3 días por semana.

Son recomendable los ejercicios del tipo aeróbico como ir en bicicleta, practicar natación o caminar, cuidando que sea moderado y evitando que sea intenso o brusco. Se debe empezar poco a poco con ejercicio ligero. De esta manera podrás ir aumentando la intensidad y la cantidad de tiempo que dedicas a hacer ejercicio sin que tu cuerpo se canse en exceso.

 


Fuente: Dra. Milqueya A. Portorreal . WWW.certimedic.es